Subestimar
Cuando me gradué de la escuela de Arquitectura del Tec de Monterrey, jamás pensé que el diseño de interior estuviera en mi sangre. De hecho mi fuerte inclinación a los principios del Movimiento Moderno, me hacían pensar que era absolutamente innecesario. Lo odiaba y ciertamente lo subestimaba. ¿Qué harías si todos te dicen que eres bueno en algo que no quieres hacer? Solo queda un par de opciones: luchar contracorriente o aceptarlo.